Mostrando entradas con la etiqueta gemma moya. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gemma moya. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de mayo de 2010

Las presas con Haití




Al hilo de la historia televisiva de Gemma Moya, analizada por LA TELE DE CRISTAL y reseñada recientemente por ElMundo.es, entre otros medios, nos adentramos en caminos más dignos y fructíferos que otras presas están tomando actualmente en España.

La cultura es liberadora. Lo saben bien las personas internas de la cárcel del Centro Penitenciario de "Madrid 1 Mujeres" en Alcalá de Henares.

Las artistas presas de la formación teatral Yeses van a representar la obra Europaz, de Alejandra Juno en el auditorio Marcelino Camacho (Lope de Vega, 40), este 5 de mayo a las 19h.

El cartel del montaje se ha elaborado gracias a la cesión de uno de los últimos bocadillos de Forges con el lema “Pero no te olvides de Haití”.

¿Qué cuenta Europaz?

Europa y Paz tienen nombres de mujer. Europa es la más antigua, madre y cuna de todas las civilizaciones, es por tanto la más sabía. Su deber, su conocimiento y su profundo deseo la llevan a acabar con las guerras, a buscar la concordia y encontrar la Paz.

Se presenta a Europa desde su origen mitológico. El espectador presenciará también la evolución de este continente a través de grandes acontecimientos que surgen en nuestro país: el camino de Santiago, el descubrimiento de América, el barroco. El territorio europeo es lugar de revoluciones, en especial la de la mitad de los seres humanos que existen en el mundo: las mujeres.

¿Quiénes son Yeses?

Teatro Yeses nació en 1985 en la antigua cárcel de mujeres de Madrid: Yeserías (de ahí le viene su nombre), pasó luego a la prisión de Carabanchel Mujeres y en la actualidad está ubicado en el Centro Penitenciario de Madrid 1 Mujeres en Alcalá de Henares.

Por la compañía han pasado alrededor de 1000 mujeres. Desde el principio quisieron hacer algo más que un mero taller carcelario. Se trataba de inaugurar una nueva experiencia que tuviese continuidad y coherencia en sus planteamientos, lo más parecida posible a las habituales en el mundo libre.

El grupo cuenta con amplio y dilatado prestigio en la escena teatral: Sus montajes se han hecho con el Premio Calderón de la Barca del Ministerio de Cultura (1990), el Premio Dionisos que concede la UNESCO (2007) y Premio Mujeres en Unión de la Unión de Actores (2008), entre otros reconocimientos.

Instituciones Penitenciarias con Haití

Los 10 euros de la entrada del miércoles se destinarán íntegramente a la reconstrucción de Haití.

Se trata de la última iniciativa que le queda por llevar a cabo a la campaña de Instituciones Penitenciarias por colaborar en la reconstrucción del país.

Además de rastrillos, representaciones teatrales, partidos de fútbol solidarios, algunos presos también han colaborado con Haití donando dinero de su cuenta de peculio particular. Hasta el momento, la cantidad recaudada gracias al esfuerzo y solidaridad de los internos ha superado la cifra de los 60.000 euros.

----------

LA HISTORIA TELEVISIVA DE GEMMA MOYA (DEL CORO DE LA CÁRCEL A SOY ADICTO)

jueves, 29 de abril de 2010

Showbredosis 2

VIENE DE SHOWBREDOSIS I

...Desde el momento en que Gemma, como tantos otros, desean conseguir seguridad, afecto, posibilidades de educación, de cultura (aspectos imprescindibles para sobrevivir con los que la mayoría contamos), los de la Organización (del programa) y los de la Administración (penitenciaria) han de apostar por acompañarlos con un profundo respeto desde su realidad y desde su historia de vida.

A Gemma, cosa que no veo al resto, se le notaba un mundo interior, no exento de contradicciones, pero lleno de sensibilidad. Los de la tele no le permitieron normalizar su vida en la medida que voluntariamente aceptase. Su expulsión es el reflejo del absoluto fracaso de las políticas de reinserción actuales que tratan de robarles a las personas, como también hace la droga, el protagonismo de su propia vida. De esto habla el profesor de Derecho Penal Juan Carlos Ríos Martín en su humana y sabia bibliografía.

Por cierto, podrían acercarles a los internos de Cuatro algún libro o película que los libere de su encierro, como el bueno de Xavier Torras (profesor del Coro…) consigue con su música en cada edición.



Terminando este extenso análisis, recordad una máxima de La Tele de Cristal: Como espectadores no podemos ser cómplices con los que se enriquecen a costa del dolor ajeno. Huyan de la “Showbredosis” antes de que la tele (droga y cárcel a la vez) decida expulsarlos de la VIDA.

miércoles, 28 de abril de 2010

Showbredosis




Hace unas semanas, debatimos en Sospechosos Habituales sobre el nuevo programa de Cuatro, Soy Adicto. Aun sin ver nada del nuevo espacio, puesto que estaba pendiente su estreno, supuse que la mejor manera de tratar una adicción nunca puede ser cara al público y mucho menos convirtiéndolo en un show.



Tras mi intervención, subida a youtube, me llegaron varios mensajes pidiéndome que rectificara esas frases de “la droga no es sólo el enfoque que le da la televisión” porque estaba dando una visión demasiado “permisiva” y “equivocada” del asunto, me decía uno de ellos.

Después de ver parte de las tres ediciones de Soy Adicto no puedo más que ratificarme en todo lo expuesto. Y diré más: La droga sólo es la excusa del programa de Cuatro para mostrarnos a personas con historias de vida marginales, sobredosis de incultura y una abrumadora falta de afecto. Y no sólo las seleccionan de un cuidado casting psicológico donde ganan los más endebles, sino que además los convierten en aptas marionetas para un reality de lo más perverso.

Los pacientes (participantes) son objetivos de esa televisión que se alimenta de las mentes más débiles para crear conflictos guionizados y moldear sus personalidades al gusto de lo que espera la audiencia. La misma treta televisiva con la que convencían a los “inteligentes” que participaban en programas tipo El Diario de Patricia, por ejemplo, para crear un show a costa de sus miserias.

Ahora que vertele.com rescata la historia de Gemma Moya conviene analizar el brutal fracaso manifiesto con el que tanto la cárcel como los programas coach se topan al dar con una “anti-heroína” como ella.

“Resocialización y reeducación”, objetivo constitucional de las prisiones en España, difícilmente entendible cuando precisamente a los internos se les separa de la sociedad durante el tiempo de la condena, y tampoco se les reeduca en su ambiente (interviniendo desde las circunstancias en las que delinquieron y a las que han de regresar) sino desde dentro de los barrotes, cuyo único reto para sobrevivir está en aguantar la espera.

Desde Soy Adicto se plantean: “Lejos de su entorno habitual, tendrán la oportunidad de reflexionar sobre lo que han sido sus vidas y la repercusión que el consumo de estas sustancias ha tenido en sus familias”.

Parece que ambos métodos son infalibles, la prisión y la tele, para recuperar a los “perdidos”. Sin embargo, aparecen personas como Gemma que son expulsada de ambos ambientes: del Coro se le echó “por la comisión de una falta grave” y de “Soy Adicto” por ir contra la norma de introducir droga (metadona que se guardó en un botellín de agua durante su breve estancia hospitalaria).

Desde el coach de Cuatro juegan a lanzar gritos a la montaña o a escribir cartas de reconciliación con su niñez, baratos trucos psicológicos de parvulario. Pinchan en hueso a la hora de coartar la libre decisión, autodestructiva o no, que toda persona interna tiene derecho a tener. Lo único malo que hizo Gemma fue aceptar el reto de la libertad rompiendo los barrotes de la opresión.

(Interrumpo aquí este post que, debido a su extensión, continuará mañana).

viernes, 9 de abril de 2010

El coro de la droga. ¿Adictos a las cámaras?




La pasada semana en el debate de Sospechosos Habituales debatimos sobre el nuevo programa de Cuatro ADICTOS:



Aunque se estrena este viernes, y hay que verlo para comentarlo con propiedad, no puedo dejar de sentir cierta animadversión hacia los programas coach (de ayuda): Supernanny, Hermano Mayor, Ajuste de cuentas...

Desde el éxito que obtuvo el personaje de 'Amélie', cuando a todo el mundo le parecía una tía guay, y a mí me resultaba entrometida y pedante ('a mí no me lie'), dejé de emocionarme con los iluminados que les van mostrando a los demás cómo resolver sus vidas. Y más aún cuando la ayuda llega en formato televisivo con contrato de por medio.

¿Alguien cree que las situaciones familiares que se viven en Hermano Mayor, por ejemplo, están tomadas de la realidad? Aquí hay más guión que en Generación Nini, donde los psicólogos están hambrientos de lágrimas y esperan la continúa rebeldía de sus conejillos para llevarlos a la confusión y sumisión que posibilite el no enfrentamiento hacia sus diagnósticos moralizantes.

Dejen a la gente equivocarse y vivir en paz, no exploten el sufrimiento ni se metan en las vidas de los que creen "perdidos". Hagan programas como Callejeros o 21 días, donde drogadictos o mendigos viven sin recibir recetas de los periodistas que los graban.

Como digo, habrá que verlo, pero ya tenemos en el casting de Adictos a una interna de la segunda temporada de El Coro de la cárcel: Gema Moya. ¿Adictos también a las cámaras?

La televisión, por otro lado, no suele mostrar la otra cara de la droga. Escohotado, en algunos debates, y Dragó, en sus programas, todavía tienen libertad para hablar de drogas sin asociarlas a la delincuencia ni a los barrios marginales. Exploren también esta vertiente y dejen de darnos dosis de autoayuda, que hay vida más allá de las miserias, del dolor y del llanto.

CONTINÚA LA HISTORIA DE GEMMA MOYA EN...

SHOWBREDOSIS (DE LA CÁRCEL A SOY ADICTO)

SHOWBREDOSIS 2