martes, 9 de octubre de 2007

Concha Velasco: "¡Comía pan con aceite! Soy niña de posguerra""




Concha no ha parado de trabajar desde que tenía trece años. Hace de malvada poderosa en Herederos (TVE; martes, 22.00 h). Continúa estrenando películas y está de gira teatral por Madrid.

¿Faltan en el cine papeles para actrices maduras?

Yo, afortunadamente, puedo elegir los proyectos. Ahora, después del éxito de la película Chuecatown, estoy pendiente del estreno de otra, Enloquecidas, donde interpreto a una actriz borracha.

Uf, ese personaje huele a Goya.

(Risas). Bueno, primero está la madre de Chuecatown, que ha calado muy bien.

¿Qué es lo primero que diría si le dan el Goya?

¡Uy!, si yo ya tengo preparado el discurso. He estado nominada muchas veces y siempre llevo el mismo papel. Lo único que tengo que hacer es cambiar el nombre del director.

En una de sus últimas películas, Bienvenido a casa, deja ver uno de sus preciosos pechos; ¿no ha pasado por el quirófano?

Muchas gracias. No, nunca he pasado, pero tampoco puedo decir de esta agua no beberé.

Tony Leblanc se está recuperando, ¿ha tenido tiempo de ir a visitarlo?

Para él siempre hay tiempo. Tony es como mi hermano y, afortunadamente, está con ánimo y va para adelante.

Almodóvar la llamó. ¿Para qué película?

Para hacer ¿Qué hecho yo para merecer esto? Imagínate, Carmen Maura todavía me debe de estar poniendo velas.

¿Y por qué le dio calabazas?

Porque estaba con Marsillach haciendo Mata-Hari.

¿Qué ha pasado con la ley del cine que no ha puesto de acuerdo a nadie?

Creo que se tendría que revisar. Ahora el cine está viviendo su momento más malo y, sin embargo, el teatro vive uno de sus mejores momentos.

¿Por qué te separaste de tu marido porque ya no lo querías o por el que dirán?

Por mis hijos. Sacrifiqué los mejores años de mi vida por mis hijos. Nunca haría nada que les perjudicara. Los amo con locura.

Publicaste un libro de cocina, Concha Velasco entre Pucheros. Dame algunas recetas para...

Llevar toda la vida sin parar de trabajar y tener una salud de hierro:


Soy niña de posguerra. Yo comía pan con aceite y eso es lo que me ha hecho fuerte.

Receta para educar bien a los hijos:

Amor mucho amor. Aunque a veces también me enfado con ellos. Yo siempre digo que no busco ser su amiga, sino su madre. No me meteré en su vida privada pero les pido que me digan siempre la verdad.

Receta para conquistar a un hombre:

No la tengo, ni me interesa. Yo no abro ni cierro puerta al amor. Eso de que una mujer tenga que ir con el 'libre' puesto por la calle me da vergüenza. Las mujeres valemos mucho de por sí. No tenemos que llevar a nadie al lado, ni a un hombre, ni a una mujer.

Receta para que la prensa rosa le respete:
 
Yo nunca me he llevado mal con ellos, ni ellos conmigo. Me respetan, les cuento todo, a mi no me agreden y no me he sentido nunca agredida.

Receta para frenar un bulo con sorpresa, mermelada, Ricky Martín y perro: 

Fue tremendo porque no existio nunca. El tribunal de menores demandó a Antena 3 por una cosa que ni había visto, ni había pasado.

¿Cómo vivió aquello?

Con muchísima risa, pero es peligroso porque se puede dar la sensación al público que nada de lo que te cuentan es verdad y hay veces que sí son verdad.

¿Qué le pide a la vida?

A la vida nada, en tal caso le pediría a Dios porque soy católica. Que libre a mis hijos de enfermedades o accidentes, con eso me doy por satisfecha. Yo sólo puedo dar las gracias. No soy de pedir, soy más bien de dar.

SIGUE LAS ENTREVISTAS A LOS MUNSTERS DE LA TELE DE CRISTAL.