miércoles, 22 de mayo de 2019

¡No sin mi hija de puta!


Peli de Electroacoso a saco y de Secuestro Electrovoltaico.

La mayoría de las películas de terror que nos llegan a las pantallas desde hace años dan risa. Pero LA VIUDA, de Neil Jordan es una excepción. Sin venderse como película de terror puro, sino como thriller de miedo psicológico lo cierto es que engancha y acojona como el mejor de los Polanskis.

Greta, el personaje de Isabelle Huppert, es tan axfisiante que solo con ver sus ojos a mitad del film ya nos sentimos como la víctima, esperando el peor de los destinos. Y es que todo en LA VIUDA desde su inicio es inquietante y perturbador. Con unos tiempos finales en los que la malvada Greta, una hija de electroramera de principio a fin, guiña con Jason Voorhees y Leatherface, los asesinos de Viernes 13 y La Matanza De Texas.

¿La víctima? Una joven huérfana de mamá interpretada magistralmente por Cloë Grace Moretz. Hay que ser muy buen actriz para saber estar a la altura de ese piano sin desmerecer clichés.

Se estrena este viernes 24 mayo de 2019 en España. 

ELECTROCALIFICACIÓN: 

VAYAN A VERLA SI QUIEREN, MALDITOS HUMANOIDES. Y SI NO QUIEREN, ¡TAMBIÉN!

viernes, 17 de mayo de 2019

SPVE: Soria Prime Vídeo Existe


ElectroEmpieza con un muerto.

Y ESE actor: “La pido a la virgen de la ermita que cese esta agonía demográfica. Amén”. ¿Quién es ESE actor? 

Y antes de que termine la escena donde todos berrean: “Señor, me has mirado a los ojos”, una tal Frigida cae relocha y se desploma en su banco.

Es el arranque de EL PUEBLO, la serie con la que Telecinco pretende emular a Paco León y su estrategia con Carmina o Revienta, ó a Alfonso Cuarón con Roma.


¿Por qué estrenar lo grande donde todo el mundo lo espera?  
SORPRESA: ¡Soria Prime Vídeo Existe! SPVE.


ElectroRespuesta:

ESE Actor, siempre maravilloso por lo sencillo en su “gruesería”, es Ángel Jodrá. (Cándido, ahora. Y también -venga- el padre de Amador en LQSA).

jueves, 16 de mayo de 2019

Leonardo Da Vinci en Movistar+

El 2 de mayo se cumplían 500 años del fallecimiento de Leonardo Da Vinci, el gran genio del Renacimiento

Para conmemorar esta fecha, #0 de Movistar+ (dial 7) repasa sus creaciones más destacadas con la emisión de ‘Los inventos de Da Vinci’, una serie documental de dos episodios que muestra cómo esas ideas sentaron las bases de artilugios y aparatos que hacen la vida actual mucho más fácil. 

Leonardo Da Vinci fue arquitecto, pintor, ingeniero, escultor e inventor. Dedicó gran parte de su tiempo a la investigación científica y todo lo que imaginaba, lo creaba. Más de 500 años después, existen seis mil manuscritos entre los que se incluyen los diseños de trescientas máquinas o lo que es lo mismo, prototipos modernos de campos como la robótica, la ingeniera hidráulica, la arquitectura o la industria armamentística, entre otros. 

‘Los inventos de Da Vinci’ es una serie documental que, con la ayuda deingenieros, científicos y especialistas, analiza alguna de estas creaciones que hoy son indispensables.

EPISODIO 1: TRANSPORTES

Jueves 30 de mayo a las 22:00h en #0 de Movistar+ (dial 7). También disponible bajo demanda. 

Leonardo Da Vinci puede considerarse el primer ingeniero aeronáutico de la Historia. Desde la antigüedad, uno de los grandes retos de la humanidad ha sido volar. El paracaídas, el helicóptero y el aeroplanoson algunos de los medios de transporte que Da Vinci ideó hace más de 500 años. Volar fue su obsesión y gracias a la observación de aves e insectos, pudo diseñar el ornitópero, precursor del aeroplano y helicóptero. También creó el primer - y rudimentario- paracaídas.

Además, al genio también se le puede considerar precursor del medio de transporte más actual y ecológico: la bicicleta. Da Vinci fue quien creó la cadena que potencia el movimiento.  Entre los manuscritos que aparecieron en los Códices de Madrid -se hallaron en la Biblioteca Nacional en 1964- se encontró el dibujo de una bicleta con el mismo sistema de propulsión creado por el italiano. 

EPISODIO 2: MÁQUINAS

Jueves 6 de junio a las 22:00h en #0 de Movistar+ (dial 7). También disponible bajo demanda. 

El carro de combate, la escafandra, el puente giratorio y el robot son sólo algunas de las máquinas que Leonardo Da Vinci diseñó. En 1482, el itialiano se encontraba al servicio del Duque Ludovico Sforza que, en plena contienda militar, buscaba un ingeniero capaz de crear una máquina de guerra que le diese ventaja sobre sus enemigos. Leonardo vio la oportunidad de desarrollar sus ideas y sus cuadernos recogieron losesbozos de tanques sin caballos que sentó las bases del moderno carro de combate. La escafandra, creada también para un propósito bélico,  yun primitivo robot, son los otros dos inventos que repasa este capítulo. 

martes, 7 de mayo de 2019

Election


Ángel Gómez de Ágreda: “Tenemos los sentimientos hackeados”


El Coronel del Ejército del aire Ángel Gómez de Ágreda estrena libro este mes: Mundo Orwell, cuyo título lo dice todo. 

El militar se convierte en Munster de ELECTRODUENDE para hablarnos sobre el futuro que ya es cada vez más pasado, la seguridad virtual, las intenciones políticas, lo que hay detrás, la educación, la humanización del trabajo, la renta básica y muchos otros temas orwellianos.

ELECTROTITULARES:

"La diferenciación generacional va a ser cada vez mayor"

“Vivimos en un permanente estado de Guerra no declarada”

“Ahora todo se queda en los superficial y lo inmediato”



“Para nuestros hijos, nuestros padres están tan lejos en el tiempo como podían estarlo para nosotros nuestros antepasados del siglo XVIII”

“Tenemos una sociedad con un talento inmenso a la espera de iniciativas”.

¿La guerra ya es la paz?
Vivimos en un permanente estado de no-paz, sin que llegue a ser una guerra. Es una situación de competición estratégica continua entre países, corporaciones e individuos que, de forma simultánea, están también colaborando entre ellos en el día a día.
La no-paz, o guerra no declarada, es un fenómeno permanente como el que describe Orwell en 1984. Es una guerra que se libra en la gente. Nos hemos convertido en el campo de batalla de esa competición porque los datos y las ideas e ideologías son realmente el objetivo de la misma.

¿En qué medida un usuario normal puede sentir amenazada su libertad en un mundo hiperconectado?

Desgraciadamente, la estrategia que se sigue es demasiado sutil como para que, en la mayor parte de las ocasiones, el usuario se sienta amenazado. Sin embargo, el filtro que se establece respecto de la información que nos llega, la superficialidad con que la tratamos y la caducidad de su vigencia hacen que nuestra libertad quede muy condicionada por la falta de criterios fundados sobre los que elegir.
El ciudadano tiene hoy el mayor acceso a la información de toda la historia. Pero también una información más degradada e irrelevante.

Pese a que se dice que los robots sustituirán en 2025 más de la mitad de los empleos actuales, defiendes en MUNDOORWELL que se fomentará la creatividad y la inteligencia social por los que el mundo será mucho más humano.  ¿No hemos mecanizado ya las relaciones personales?
Más que mecanizar las relaciones personales, estamos dando un excesivo protagonismo al medio a través del cual las mantenemos. Creo que el verdadero reto que tenemos por delante es saber utilizar las herramientas como lo que son y no a intentar mimetizarnos con ellas.
Las máquinas van a asumir la mitad de las tareas, no de los empleos. Lo más probable es que sigamos siendo los humanos los que hagamos los trabajos, pero con un apoyo creciente de las máquinas. Esto, efectivamente, representa una oportunidad para que podamos centrarnos en aquellas tareas en las que tenemos ventaja sobre las máquinas: las creativas, empáticas, innovadoras…


Juan Torres nos defendía la Renta Básica en este Munster sobre su libro y tú también lo haces cuando hablas de esta liberalización productiva que traerán las máquinas, ¿crees que las políticas de los gobiernos van a la par de esta inminente realidad?
En primer lugar, creo que no es una realidad inminente. Está habiendo ya experimentos en este sentido de proporcionar a todos los ciudadanos una renta básica que le permita subsistir, incluso si decidiese no trabajar y proporcionarse otros ingresos. No obstante, el problema que tienen es que su alcance es muy limitado tanto en el tiempo como en la población que abarcan.
Para que se pueda hacer realidad esta política lo primero que necesitamos es que las máquinas puedan asumir una parte importante de la tarea productiva. No estamos todavía en ese estadio y, por lo tanto, los experimentos están viciados de partida. A pesar de todo, aportan datos y conclusiones interesantes.

Resulta, por ejemplo, que no somos tan vagos como creemos y que tenemos una necesidad natural de aportar a la sociedad. Aparte de unos pocos elementos parásitos, la mayoría de la población se sumaría a esta iniciativa contribuyendo su esfuerzo para, a su vez, mejorar sus condiciones de vida.
La renta básica universal permite, bien planteada, hacer más humano el trabajo de las personas.

Pero también corremos el riesgo de convertirnos en autómatas mantenidos en la indiferencia y al servicio de grandes corporaciones.

¿Es posible vivir anónimamente hoy en día?
Es cada vez más difícil porque las sociedades tienden a dotarse de los instrumentos para captar tantos datos de los ciudadanos como sea posible para conocerles mejor y hacer más eficiente su labor. Eso, además, se une a un interés similar por parte de las corporaciones respecto de sus clientes -que no dejan de ser esos mismos ciudadanos. La persona individual queda sujeta a este escrutinio que “mejora su experiencia de cliente” y hace su vida más cómoda, pero a costa de su individualidad.

¿Tenemos los sentimientos hackeados?
Si utilizamos el término en forma metafórica, sí. El componente humano del ciberespacio también es accesible a través de los sentimientos, de los afectos. En ese sentido, somos muy vulnerables a la ingeniería social. El ego, especialmente, es una puerta trasera a nuestros sentimientos y afectos. Pensamos tanto más con el corazón cuanto menos tiempo tenemos para usar la cabeza. El ritmo acelerado de la vida contemporánea nos lleva, sin duda, a ser vulnerables a nuestra propia naturaleza sentimental.

La idea de que todo está en La Red y lo que prima es la manera de contarlo (todólogos), ¿estamos perdiendo la capacidad de recordar, de retener? ¿el fin de la memoria del ser humano?
Hemos cambiado el paradigma. De la sociedad de la información, en la que el acceso a los datos es lo importante, hemos pasado a la sociedad del conocimiento, en que lo relevante es la integración de esos datos -disponibles para todos en Internet. 

Ahora estamos en la sociedad de la atención. Las redes compiten por nuestra atención a corto plazo. Hemos perdido capacidad para mantener esa atención más allá de unos pocos segundos. 

La “memoria de pez” de la que hablamos se ha instalado en el discurso de manera que todo se queda en lo superficial y en el mensaje inmediato. No hay análisis.
Pero, cuidado, tampoco hay olvido. Nosotros podemos olvidar -y olvidamos- en apenas unos segundos para pasar al siguiente tema, pero las redes siguen actuando como un notario que deja registrado todo lo pasado. Como no podemos escondernos, hemos optado por correr, pero eso también tiene sus riesgos.

Kubrick nos hablaba en 2001 del vencimiento a la máquina Hall que, aunque es inteligente no siente, no conserva la capacidad de amar ¿en qué medida nos estamos convirtiendo en Hall?
Es un riesgo evidente. Cuando una sociedad empieza a plantearse otorgarle derechos a las máquinas inteligentes en un intento de liberarse a sí misma de responsabilidad estamos perdiendo nuestra humanidad. Vivir con máquinas no debe significar convertirse en una de ellas, sino todo lo contrario.

Los niños de hoy (nacidos en el mundo digital) y sus abuelos (ignorantes digitales) ¿tienen las mismas relaciones que antiguamente o son dos mundos incomunicables? ¿está la educación adaptada a la nueva era?

El crecimiento actual es exponencial, es decir, cada año que pasa es equivalente a cada vez más años de hace unas décadas. En realidad, la diferencia generacional entre abuelos y nietos actuales puede ser equivalente a la de siglos de hace unos años. Para nuestros hijos, nuestros padres están tan lejos en el tiempo como podían estarlo para nosotros nuestros antepasados del siglo XVIII.

De hecho, mis hijos veinteañeros sienten más lejos ya a generaciones unos pocos años menos que ellos de lo que me sienten a mí. La diferenciación generacional va a ser cada vez mayor.

La educación sigue anclada en un sistema productivo de la Revolución Industrial.

Los cambios recientes son insuficientes, pero también es cierto que reflejan el momento de cambio en el que estamos y las necesidades sociales que siguen vigentes como residuo industrial del pasado.

¿Cómo siendo coronel del ejército del Aire se cae de lleno a ser un experto en “las redes”?
Dos matices. No creo ser un experto ni creo haber caído de lleno. Cualquier Oficial de Estado Mayor tiene que asumir un conocimiento trasversal de todos los aspectos que puedan afectar a la Defensa. 

En mi caso, me he interesado más en los aspectos tecnológicos, pero también sociológicos. Me preocupa como persona y ciudadano, y me preocupa como militar. Por suerte, en España, las Fuerzas Armadas están en primera línea en estos aspectos.

Y tenemos una sociedad con un talento inmenso a la espera de iniativas.

ELECTROFAVORITOS:
Cine: El silencio de los corderos. La misión. Trilogía de El Padrino.
Libros: El último vino (Mary Renault). Diplomacia (Kissinger). Así se domina el mundo (Pedro Baños).
Teatro: Don Juan Tenorio. Y todas las del Siglo de Oro de Calderón y Lope.
Música: La banda sonora de El fantasma de la Ópera, La flauta mágica y la música de los 70 y 80 en general, con Mecano y Supertramp al frente.

lunes, 6 de mayo de 2019

Las 100 mejores películas españolas del siglo XX

¡ELECTROLISTA PATRIA!

Bajo el subtítulo 'Documento marco para el proyecto pedagógico impulsado por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinemetográficas de España', se ofrece un listado que quiere ser de referencia.

Estos son los 100 títulos que, según los académicos del cine español, definen al cine español del siglo XX, cronológicamente:

* Electroechamos en falta:  El Crack 2, Cómicos, Abre Los Ojos y Quién puede matar a un niño.

1.La aldea maldita, de Florián Rey (1930).
2.Las Hurdes / Tierra sin pan, de Luis Buñuel (1933).
3.La verbena de la paloma, de Benito Perojo (1935).
4.La torre de los siete jorobados , de Edgar Neville (1944).
5.La vida en un hilo, de Edgar Neville (1945).
6.Vida en sombras, de Lorenzo Llobet-Gràcia (1948).
7.Surcos, de José Antonio Nieves Conde (1951).
8.Cielo negro, de Manuel Mur Oti (1951).
9.Bienvenido Mr. Marshall, de Luis García Berlanga (1953).
10.Marcelino, Pan y Vino, de Ladislao Vajda (1954).
11.Muerte de un ciclista, de Juan Antonio Bardem (1955).
12.Historias de la radio, de José Luis Sáenz de Heredia (1955).
13.Calle Mayor, de Juan Antonio Bardem (1956).
14.La vida por delante, de Fernando Fernán-Gómez (1958).
15.El pisito, de Marco Ferreri (1959).
16.Los golfos, de Carlos Saura (1959).
17.El cochecito, de Marco Ferreri (1960).
18.Plácido, de Luis García Berlanga (1961).
19.Viridiana, de Luis Buñuel (1961).
20.Atraco a las tres, de José María Forqué (1962).
21.El mundo sigue, de Fernando Fernán-Gómez (1963).
22.El verdugo, de Luis García Berlanga (1963).
23.Del rosa al amarillo, de Manuel Summers (1963).
24.El extraño viaje, de Fernando Fernán-Gómez (1964).
25.La tía Tula, de Miguel Picazo (1964).
26.Tiempo de amor, de Julio Diamante (1964).
27.La caza, de Carlos Saura (1965).
28.Campanadas a medianoche, de Orson Welles (1965).
29.Nueve cartas a Berta, de Basilio Martín Patino (1966).
30.La busca, de Angelino Fons (1966).
31.Tristana, de Luis Buñuel (1970).
32.El jardín de las delicias, de Carlos Saura (1970).
33.Vampir-Cuadecuc, de Pere Portabella (1970).
34.Canciones para después de una guerra, de Basilio Martín Patino (1971).
35.Mi querida señorita, de Jaime de Armiñán (1971).
36.La cabina, de Antonio Mercero (1972).
37.El espíritu de la colmena, de Víctor Erice (1973).
38.La prima Angélica, de Carlos Saura (1973).
39.Tormento, de Pedro Olea (1974).
40.Furtivos, de José Luis Borau (1975).
41.Pim, pam, pum... ¡Fuego!, de Pedro Olea (1975).
42.El desencanto, de Jaime Chávarri (1976).
43.Cría cuervos , de Carlos Saura (1976).
44.La vieja memoria, de Jaime Camino (1977).
45.Asignatura pendiente, de José Luis Garci (1977).
46.Soldados, de Alfonso Ungría (1977).
47.Tigres de papel, de Fernando Colomo (1977).
48.La escopeta nacional, de Luis García Berlanga (1978).
49.Los días del pasado, de Mario Camus (1978).
50.Arrebato, de Iván Zulueta (1979).
51.El crimen de Cuenca, de Pilar Miró (1979).
52.Maravillas, de Manuel Gutiérrez Aragón (1980).
53.Función de noche, de Josefina Molina (1981).
54.El crack, de José Luis Garci (1981).
55.Después de..., de Cecilia y José Juan Bartolomé (1981). Dos partes.
56.Volver a empezar, de José Luis Garci (1982).
57.Demonios en el jardín, de Manuel Gutiérrez Aragón (1982).
58.El sur, de Víctor Erice (1983).
59.La muerte de Mikel, de Imanol Uribe (1983).
60.Los santos inocentes, de Mario Camus (1984).
61.Tasio, de Montxo Armendáriz (1984).
62.¿Qué he hecho yo para merecer esto?, de Pedro Almodóvar (1984).
63.Las bicicletas son para el verano, de Jaime Chávarri (1984).
64.Epílogo, de Gonzalo Suárez (1984).
65.Padre nuestro, de Francisco Regueiro (1985).
66.Réquiem por un campesino español, de Francesc Betriu (1985).
67.El viaje a ninguna parte, de Fernando Fernán-Gómez (1986).
68.La mitad del cielo, de Manuel Gutiérrez Aragón (1986).
69.27 horas, de Montxo Armendáriz (1986).
70.La ley del deseo, de Pedro Almodóvar (1987).
71.Remando al viento, de Gonzalo Suárez (1988).
72.Amanece que no es poco, de José Luis Cuerda (1988).
73.Mujeres al borde de un ataque de nervios, de Pedro Almodóvar (1988).
74.Soldadito español, de Antonio Giménez Rico (1988).
75.Esquilache, de Josefina Molina (1989).
76.¡Ay, Carmela!, de Carlos Saura (1990).
77.Amantes, de Vicente Aranda (1991).
78.Belle epoque, de Fernando Trueba (1992).
79.Jamón, jamón, de Bigas Luna (1992).
80.Vacas, de Julio Medem (1992).
81.El sol del membrillo, de Víctor Erice (1992).
82.Días contados, de Imanol Uribe (1994).
83.Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, de Agustín Díaz Yanes (1995).
84.Hola, ¿estás sola?, de Icíar Bollaín (1995).
85.El día de la bestia, de Álex de la Iglesia (1995).
86.El perro del hortelano, de Pilar Miró (1996).
87.Cosas que nunca te dije, de Isabel Coixet (1996).
88.Familia, de Fernando León de Aranoa (1996).
89.Tesis, de Alejandro Amenábar (1996).
90.Secretos del corazón, de Montxo Armendáriz (1997).
91.La buena estrella, de Ricardo Franco (1997).
92.Tren de sombras, de José Luis Guerin (1997).
93.La niña de tus ojos, de Fernando Trueba (1998).
94.Mensaka, de Salvador García Ruiz (1998).
95.La lengua de las mariposas, de José Luis Cuerda (1999).
96.Todo sobre mi madre, de Pedro Almodóvar (1999).
97.Solas, de Benito Zambrano (1999).
98.Sé quién eres, de Patricia Ferreira (2000).
99.El bola, de Achero Mañas (2000).
100. El mar, de Agustí Villaronga (2000).