miércoles, 24 de octubre de 2012

La semilla de Montero




Por Bosco Palacios:
 
Mariló Montero tiene el CUE oxidado e improvisa. A veces para bien, la entrevista con la Igartiburu respiraba sinceridad a pesar de todo, y a veces para ridículo nacional, su afición al programa de Iker Jiménez la delata. Este martes, analizando el futuro trasplante de órganos del asesino del Salobral se atrevió a abrir un debate que, me temo, solo estaba sin resolver en su cabeza. 

La presentadora mañanera, ni corta ni perezosa, se convirtió en la nueva filósofa de La mañana de la 1 cuando lanzó la siguiente reflexión: "No está científicamente comprobado, pero nunca se sabe si ese alma está también trasplantada en los órganos". ¡Ay Mariló, alma de cántaro, que de tanto ir a la fuente de titulares te rompiste!

A continuación dijo sentir tranquilidad porque los órganos del asesino no llegarían a buen cuerpo, y por no tener que despejar sus dudas. Ella, en su firma personal al final del programa, se atrevió a decir que no tenía respuestas, pero que sí tenía las preguntas. Y sin pensar en la trascendencia de las mismas las lanzó para abrir bien el apetito de la audiencia a eso de las dos de la tarde. A esta le dan el late night y nos monta un aquelarre con güijas y sangre.


¿Alguien quería recibir el pulmón, el hígado, el corazón de otro que ha quitado vidas?

Electrorespuesta: Está claro que una cosa es la necesidad de un órgano para poder vivir y otra la necesidad de casquería para poder hacer audiencia. ¿O te negarías tú a entrevistar, a meterte en el cerebro, de un personaje que ha cometido semejante acción?  Entiendo que sea difícil comprender para algunas periodistas de casquería en la cabeza, que un asesino sea más útil muerto que vivo. Pensaría más en si el pulmón, el hígado o el corazón donante estaban sanos que en lo que le pasara al difunto por la cabeza antes de hacer lo que hizo.

¿Pasa algo por llevar el órgano dentro de ti de una persona que ha matado a otros?

Electrorespuesta: Sí, querida Mariló. Pasa que te oxidas, te conviertes en una asesino en serie y cada vez que te mires al espejo repetirás la maldición 7 veces: Candiman Salobral, Candiman, Salobral, Candiman Salobral… Cuidado al salir de casa con luna llena y al entrevistar a Igartiburu a media mañana. El alma del diablo se hará ver.

1 comentario:

manipulador de alimentos dijo...

Vaya petarda analfabeta!!!! Así nos va en este país de mediocridad enchufada....