miércoles, 12 de noviembre de 2008

50 pesetas



Hachazo a Hachette: Teleindiscreta sucumbe a la crisis, y sin ella perdemos todos. Los nostálgicos, que disfrutamos con las pegatinas de V, las teenegers, que forraban sus carpetas con los posters de Beverly Hills 90210, las marujas, que pillaban el pack de los lunes muy 'Pronto', y los profesionales de la tele, que mataban por salir en una portada más amplia que la del mini TP.

Los columnistas y colaboradores de los medios de prensa escrita lo llevamos crudo. Somos los nuevos renglones torcidos del Dios Dolar y caemos, uno tras otro, en las redacciones con 9 o 10 horas de currelo para producir el trabajo que antes hacían cinco personas. Al miniequipo de Teleindiscreta, 9 personas alistadas ya en el Inem, le costará retomar su profesión en estos tiempos de crisis.

Horas de entrevistas a famosos, reportajes de programas, presencias en actos y presentaciones, grabadora en mano, libreta en rodilla y bolígrafos echando humo... quedan lapidados en una línea de currículum. Haber pertenecido a la plantilla histórica de Teleindiscreta es ya una batallita para contar a los nietos.

La revista se echó a perder, paradojicamente, por culpa de la televisión. Fiel reflejo de las nuevas tendencias televisivas, Teleindiscreta pilló la ola del corazón al tiempo que la tele se llenaba de caspa rosa. A diferencia de su hermana, Supertele, que se decantó por las portadas de cine, Teleindiscreta se volvió rosa y empezó a contar reportajes prefabricados sobre dietas de presentadoras o sesiones de gimnasio de presentadores. Poco interesaban ya los "breves" (noticias exclusivas), los "posters y cromos" de las series de moda o "la programación", que casi siempre variaba o se dejaba "sin confirmar".

Teleindiscreta nunca tuvo el reconocimiento de su hermana TP, ni sus premios. Tampoco sedujo a los cinéfilos televisivos con las carátulas de vídeo que Supertele ofrecía. Pero tenía recetas de cocina, relatos pseudo eróticos, y consejos de ocio, casa y jardín que pasarán a la historia.

Con este batiburrillo de contenidos, la gente de la calle ya no la compraba, los teleadictos comenzaron a probar las revistas de tele digital, y las peluquerías siempre prefirieron el macro formato del Hola, que alarga más la espera hacia las mechas. Se quedó sin nicho una revista "ya poco polémica e indiscreta" y fue relegada a la última estantería del kiosco, poblado de colecciones de barquitos y de películas de acción.

Discretamente dice adiós a la actualidad, pero pronto volveremos a ver sus portadas por los rastros y mercadillos. Volverá a costar, gracias a esta crisis, 50 pesetas.

9 comentarios:

Sergio McBeal dijo...

Yo, que tengo 26 años, cuando iba al colegio y posteriormente al instituto era como un bicho raro entre la gente de mi edad.

Iba al kiosko de mi barrio -hoy un local cerrado y abandonado- y compraba Teleindiscreta y Supertele y me las empapaba de pe a pa. Sobre todo me gustaba la sección de las audiencias.

La revista, tal y como dices Bosco, derivó al corazón y ahí, como dice un amigo mio, "la cagastes Burt Lancaster".

Supertele supo mantener esa esencia de revista televisiva con reportajes principales, en ocasiones, sobre la película de la semana. Teleindiscreta sentenció su muerte cuando derivó al corazón.

Ayer cuando leí la noticia por primera vez me dió mucha pena y nostalgia. Leí en un foro de los tantos que consulto (Vertele, FormulaTV, El Informador Digital...) que un lector escribió al "mandamás" de Teleindiscreta reprochándole el cambio de linea corazonera de la revista y este le dijo que es lo que se llevaba.... O eso es lo que ellos querían creer. El error fue la decisión que ellos mismos tomaron. No esos 9 currantes en la calle, si no los jefes que no supieron pensar.

La revista parecía una Qué me dices pero sin el punto de locura de la QMD que la hace atractiva. Luego ese pastizal de contenidos. No sabías delante de qué estabas.

Siempre nos quedarán los portales de internet preferidos por todos para saber cosas de la tele, y revistas como Supertele o TP, que fueron inteligentes y no perdieron el rumbo.

Me da pena y nostalgia. Cerraron mis cines de siempre en la Gran Vía de mi ciudad, la cafetería de siempre y ahora teleindiscreta. Supongo que en esto consiste la vida en ir cerrando etapas.

senyor dijo...

No se si tú o alguien opina que las tres funciones con las que nació la tele son informar, formar y entretener. Tal como está escrito no me queda claro. Pero en cualquier caso eso no es verdad, la tele, como la radio y los periodicos básicamente nacen para vender. Se nutren de la publicidad, se trata de poner contenidos, es verdad pero para poner publicidad, sobretodo la tele y la radio. Ese es el primer objetivo, por lo menos en medios privados y en el mundo liberal, o capitalista u occidental o llámalo como quieras.

ambrosius dijo...

El colmo de los debates telebasura son los mensajes de móvil que aparecen a en la parte inferior de la pantalla ”

Manu dijo...

la Tele es basura en todas los paises, en Venezuela hay por ejemplo Radio Rochela,etc
y un surtido de culebras. Manuel ”

Sara dijo...

Completamente de acuerdo.

Bosco Palacios dijo...

Querido Sergio McBeal, me ocurría como a ti en el instituto. Creo que la cosa va a ir a peor y se van a cerrar más que etapas. Saludos.

TELEpatético dijo...

Completamente de acuerdon con Sergio McBeal han sido los propios responsables de la revista quienes se la han cargado. Se la compraron a la competencia y empezaron a patearla entre todos hasta que la han matado. Comprar últimamente la TeleIndiscreta daba un poquito de sonrojo, sobre todo si tienes más de 12 años, era como ir a comprar la Vale o la SuperPop. Una cosa muyyyy chunga. Descanse en paz.

TELEpatético dijo...

Y por cierto, mucho ánimo a los currelas que se van al paro. El día que cuando se cierren estas cosas vayan los jefes a la calle y no los currelas habrá más cuidado con lo que se hace.

pauli dijo...

no os hagáis ilusiones colegas; seguis siendo unos bichos raros.