Por Enrique Espada:
Comienzo hoy a escribir mis artículos de opinión en
Electroduende. En primer lugar, quisiera agradecer al equipo que dirige esta
página con tanto cariño, la oportunidad que me han brindado de escribir algunas
líneas al cabo de la semana de lo que más me gusta, la tele.
Para comenzar, mi idea era valorar alguna de las noticias
más actuales de los medios en nuestro país, como por ejemplo del sonado abandono de Mariví Bilbao de La que se avecina. Pero el miércoles asistí a un
espectáculo que me ha hecho volver a darle vueltas a algo que quiero
reivindicar, como amante de televisión: los late night show.
El espectáculo se llama Costello
Late Night Show y se anuncia como “El
primer programa de T.V que no se emite por T.V”.
Además de ser gratuito,
algo que hoy día anima mucho, yo como melancólico resignado ya de los late
night show, disfruté de su esencia, haciéndome recordar las ganas con las que
esperaba todas las madrugadas la llegada de Xardá y su loca nave marciana en
Telecinco.
Esta puesta en escena tan televisiva que podéis disfrutar en
el centro de Madrid, muy recomendable para pasar un buen rato, parodia sobre
todo el late americano, género de culto. Como lo que hemos visto aquí es lo que
hecho de menos, voy a reivindicar directamente los late españoles, cebo de críticas
para muchos, adorados para otros.
Máximo exponente Crónicas Marcianas, no sólo porque marcó un
antes y un después en la producción de
estos formatos, ya que posteriormente el único producto fuerte y estable ha sido
Buenafuente, sino porque ha sido una gran combinación explosiva a la altura de
cualquier película de suspense. Todas las noches miles de espectadores esperaba
casi hasta la una de la madrugada con impaciencia la intriga sobre lo que podía
pasar esa noche, en ese torbellino de
espectáculo donde tenía cabida todo; la política, sexo, enfrentamientos,
polémica…
Seguro que como siempre hay mucha gente a la que le cueste
reconocer esto aunque realmente como yo, estén ansiosos por algo nuevo que haga
vibrar en las madrugadas. Por lo tanto se me ocurre desde aquí enviarle la propuesta
a Antena 3 de que ataque con algún formato ahora que esta franja está
desaprovechada, para que vuelva a reactivarse la actividad a esas horas que
para muchos sigue siendo el único momento del día para desconectar. Ahora tiene
vía libre para que equivocarse incluso, algo que sería mucho menos arriesgado y
más maduro que antes con sus tozudos y multimillonarios intentos fracasados como
fueron en su noche Máximo Pradera o Pepe Navarro.
¡Ah! Por cierto, aquí toda la información sobre mi recomendación.
1 comentario:
Ohhh, yo sí me acuerdo de crónicas. Había noches que estaba bien, y algunas, no tanto; pero era entretenida. Al final se trata de eso, de entretener; quien busque educación o demás cosas que dan gratis en los libros, arreglado está...
También echo de menos a Eva Hache..., aquellas secciones, la china de "así me lo aprendí yo". Pero se ve que eso ya no funciona. Echaré un vistazo a lo que comenta
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