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jueves, 5 de marzo de 2015

'Ruz-Bárcenas' en el Teatro del barrio

¡A juicio o a perder el juicio en el Teatro del Barrio! 

Otra excelente y muy actual apuesta de este teatro. Alberto San Juan dirige en el Teatro del Barrio la obra Ruz-Bárcenas a partir de la transcripción literal del careo:

15 de julio de 2013. Bárcenas y Ruz hoy se encuentran de nuevo. Nervios y expectativas en la Audiencia Nacional. Luis Bárcenas ingresó en Soto del Real hace tres semanas por orden del Juez Pablo Ruz. Bárcenas prestará declaración para desmentir lo que había afirmado en anteriores declaraciones. Ruz se convertirá en blanco de todas las miradas. Lo que se diga hoy en esta sala de la Audiencia Nacional podría hacer tambalear a todo un partido y a todo un gobierno. O no.

(Este texto es una dramaturgia a partir de la transcripción de la declaración que Luis Bárcenas prestó ante el juez Pablo Ruz el día 15 de julio de 2013 en la Audiencia Nacional. No se ha añadido ninguna información que no esté contenida en la transcripción. Solamente se han modificado, recortado o reestructurado algunos fragmentos. Todas y cada una de las palabras y de los nombres que se dicen y se pueden escuchan en este espectáculo, se dijeron y se pudieron escuchar el 15 de julio de 2013 en la Audiencia Nacional).

viernes, 12 de diciembre de 2014

Reivindicando unos Goya reivindicativos

La fiesta del cine es para celebrar el cine. Y ¿qué cine hacemos aquí? Hay de todo, pero mucho más social, combativo y crítico, como todo arte que se aprecie y no solo se "precie".

Decir que en la presentación de sus premios tiene que omitirse todo contenido crítico contra el poder es o no haber entendido nada de las películas que hacemos, o perversamente insinuar que también el cine que es premiado tiene que cambiarse.

A los que no les gustan las galas de los Goya reivindicativas, tampoco les gustan las películas reivindicativas. No les gusta el cine que hacemos y les gustaría otro. Pero no somos otros ni queremos serlo. Somos nosotros y queremos compartir lo que somos con el público.

A los que no les gustan las galas de los Goya politizadas, no les gusta el cine político o social. Posiblemente preferirían Torrentes, Amenabars o Tadeo y Jones continúos en las salas y nada más. Porque... qué hay de malo en denunciar la guerra cuando estamos premiando ese día tantas películas contra la guerra, qué hay de malo en denunciar los recortes cuando tus películas van en contra de eso y en ellas pones la cara drámatica a los fríos números.

Nosotros somos mucho más que españolizar Disneys, más que españolizar Gozillas, y más que españolizar 007s. Somos un reflejo de nosotros mismos, somos denuncia, somos sociedad, somos humanos y queremos ver y producir películas que hablen de nosotros, que nos hagan reflexionar, que nos carguen de vida y de dignidad. La industria también es eso.

Y, por supuesto, apreciarla y disfrutarla con el distinto estilo que tienen los autores que nos lo cuentan:  Los lunes al sol, Amanece que no es poco, Ay carmela, Los santos inocentes, La escopeta nacional... Somos eso. Así lo hicimos. Y eso es lo que premiamos. Por ejemplo, si Aronoa recoge el premio a la mejor película por Los Lunes al Sol habrá que hacer un comentario sobre el desempleo y sus tremendas consecuencias al recoger el premio, ¡que tenemos a un Ministro en frente! Hacer lo contrario sería de locos, de derechas, vamos.

¿Qué pretenden al decirnos que hagamos una fiesta del cine olvidándonos de felicitar al cine, como se merece, sin hablar de él? Es como pretender festejar la Navidad sin belén, sin arbol, sin nacimiento, sin cotillón o sin regalos.  En la entrega de premios de los Goya, como en fechas navideñas, tiene que nevar y cuanto más nieve más estaremos celebrando lo que hacemos.  Si solo hace buen tiempo, como si pasara en navidad, algo no cuadra. Algo no va bien. El cine y su fiesta tienen que ir de la mano. Los Goya no pueden quedarse al margen.

Si premiamos un cine reivindicativo y social hay que hacer una fiesta reivindicativa social.  Y si hay guerra hay que decir No a la guerra, y si hay recortes hay que cargar contra los recortes, y no pretender olvidarnos de los recortados simplemente porque estamos en una fiesta y hay que mantener las formas. Eso es lo que quieren... que solo haya formas. Formas, efectos especiales y mucha taquilla. NO. Nuestro cine no son formas, es fondo. Buen fondo.

El cine que hacemos no se olvida de su gente, ni de los abusos de poder. Por tanto, los que lo presentan o recogen sus premios tampoco deberían hacerlo. Sería un gremio de locos. No estamos locos. Les animo a los que reivindican que lo hagan y con más libertad, con fuerza.

"¿Y por qué solo salen a hablar siempre los de las ideas de izquierdas?", piensan algunos.
Pues porque ya la propia gala, el hecho de la fiesta con competición entre los nominados, el premiar las superproducciones, el que haya estrellas, la alfombra... todo eso es de derechas.

Pero ojalá, oye, saliera Norma Duval con una chapita de "Woofy, te queremos" o Miguel Bosé haciéndole un discurso homanaje al Pato Donal, ¿por qué no? No debería haber ninguno miedo, ni censura en escuchar lo poco o mucho que cada uno tenga que decir.

Libertad de expresión siempre para ambos sentidos del pensar. ¡No a la Ley mordaza de ningún artista! ni siquiera en una gala que claramente ya va posicionada hacia un lado. Porque el hecho de que exista una gala de premios con el fin de hacer caja es de derechas.

Ojalá en vez de una gala de premiados hubiese siemplemete una bonita retransmisión de un encuentro de congregados con un debate adjunto o un coloquio divertido donde se distinga a los profesionales por el esfuerzo, según la historia de vida de cada uno y no solo por su talento sobre los demás o por "su rentabilidad". Una entrega sin vencededores, ni vencidos, sin guerra, sin competición y sin premios. El premio sería no tener premio. Esa sería una gala de izquierdas, lo de ahora es lo de siempre con mayor o menor miedo, tontería o estupidez.

jueves, 23 de octubre de 2014

Para las personas, ¡sí hay papel!

¿Qué pasa con los actores que se han quedado sin papeles por culpa de la crisis?

La situación actual afecta a todas las profesiones, también a la de los intérpretes.

El 72% de los actores no puede vivir de su oficio
desde que comenzara la recesión; otros sencillamente esperan a que suene el teléfono y éste lo hace cada vez menos.


¿En qué trabajan los actores mientras "el teléfono no suena"?

Hace unos meses Alberto San Juan se subió a los escenarios para denunciar su situación personal en la obra Autoretrato de un joven capitalista español,  allí hablaba de su vida para hablar de la vida en este país, desde el año de su nacimiento (1968), hasta hoy. Contaba sus experiencias en la tele y el cine, y demandaba trabajo suplicándoselo a los directores que le estuvieran viendo en la grada: "que yo quiero trabajar, ¿eh?", reclamaba.

Estos días las que han estrenado obra con mensaje similar, en el Off de La Latina (un teatro tan pequeño como mágico), son las actrices Beatriz Bergamín (Más que amigos, Amar en tiempos revueltos) y Ángeles Martín (Este es mi barrio, Yo soy Bea).

En No hay papel, escrita por la propia Bergamín, y dirigida por Victor Velasco, las actrices interpretan a dos personajes escritoras durante parte de la función, intercalándose por un "documental", donde hacen de ellas misma: De Ángeles y de Bea.

Cuentan cómo la profesión de intérpretes, al igual que el resto, está dejando en la cuneta a buena parte de los profesionales de la actuación que ven cómo los papeles escasean. Ser mujer, madre, actriz y haber pasado los 40 años no es fácil.

 

¡Más papel para los grandes actores y actrices!

Ángeles cuenta cómo durante cuatro años estuvo llamando a Bea para intentar "hacer algo", "algun proyecto", "alguna historia", "sentirse vivas"... y de aquellas conversaciones, de aquellos intentos por mantenerse en activo, de aquellos sueños de amigas enamoradas de su profesión artística surge 'No hay papel'.

Una obra en la que además se intercalan noticias de la crisis actual que ponen los pelos de punta: "El funesto reparto de la riqueza mundial (el 1% se lo lleva todo), el desproporcionado reparto de presupuestos (cuatro veces más para Defensa que para Educación o Sanidad), la violación sistemática de los derechos humanos (todos los poderes ninguneando el artículo 25.1)...

Un montaje que desde la transparencia, la autenticidad y la verdad desnuda, llega y conmueve gracias a unas actrices, de las GRANDES, que denuncian su situación, pero no desde la distancia, sino como "víctimas más" de esta estafa que nos reprime a todos. Actrices valientes, que no van de lo que no son, sino que forman parte de este injusto sistema cuya dinámica general premia más a las "come..." que al talento.

Además, hay tiempo para reflexionar conjuntamente sobre la profesión del escritor (los personajes que interpretan, escriben) y la continua precariedad de su situación, sobre el arte, la música, la sensibilidad, la familia, las PERSONAS y LA VIDA. Ahí, ¡sí hay papel!

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Horarios No hay Papel:

Durante el mes de octubre los miércoles a las 20 h. en Off de La Latina
Durante el mes de noviembre los jueves a las 21.30 h.

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ELECTRORELACIONADAS:

Ángeles Martín: "Para Diez Minutos fui una marioneta"

Alberto San Juan: Autorretrato de un joven capitalista español

Víctor Velasco: "El éxito de El chico de la última fila ha sido soprendente"

jueves, 3 de octubre de 2013

Alberto San Juan: Autorretrato de un joven capitalista español

Un escenario, un texto, un actor y la palabra. El cómico Alberto San Juan desgrana su vida en su última obra Autorretrato de un joven capitalista español. Una crítica hacia el sistema donde también hay lugar para criticar la tele. Así, durante la representación, el actor afirma haberse prostituido con papeles para televisión "esa caja tonta que hace que el espectador no piense"

Cuenta San Juan en este monólogo que su última serie (Gran Reserva, El Origen) no la veía nadie y que ahora las está pasando canutas. Dice que por no verla no la veía ni su madre que le dijo "que la pondría de fondo para echarse la siesta". San Juan no solo hace una crítica hacia los medios, también se mete con lo más sagrado, con el Vaticano, por ejemplo, donde confiesa en escena que le han contado que Rouco y su secretario están liados. 

Además arremete e imita a Franco, al Rey, a Rajoy, a Zapatero, a Gonzalez... a todos los que nos han llevado a creernos que estamos en una democracia cuando lo que hay es una dictadura de los mercados, de los bancos. Una obra que merece la pena ver, escuchar y sentir y que está escrita y dirigida por él mismo. Cómico, incisivo y sin pelos en la lengua: "Mi novia está enfadada conmigo porque no le como el coño", revela.

Un joven capitalista, San Juan, que está harto de serlo. Autocrítica que electrorecomedamos ver en teatro Alfil de Madrid hasta el 27 de Noviembre.