martes, 21 de junio de 2011

De puta cocainómana a Disney Woman




Laura Ziskin murió el pasado domingo 12 de junio. Fue productora de Pretty Woman y una de las máximas responsables de su éxito mundial y generacional. También fue responsable de los cambios que afectaron a su guión inicial, un proyecto muy alejado de lo que llegamos a ver en pantalla.

Pretty Woman se ha emitido veinte veces en nuestra tele. Y todas ellas, y aunque la gente se sepa esta historia hasta la nausea, es un exitazo de audiencia descomunal. Nos encantan estos cuentos superficiales.

A tal punto los españoles somos auténticos fanáticos de esta película, que el portal IMDB destaca que Pretty Woman es una de las películas más exitosas de nuestra tele por encima de otras televisiones de todo el
mundo. En IMDB hasta recuerdan el brutal share que tuvo, hace sólo un mes, una peli rodada hace más de veinte años.

Todavía recuerdo el boom que supuso la peli cuando era un adolescente. En el cole, en clase, propusieron un debate sobre la peli de la que todo el mundo hablaba. Cuando me tocó el turno de palabra la puse a caldo. A parir. 

Dije que esa película no se la creía nadie, que así no eran las putas (como si yo lo supiera), que así eran las putas como las veía Hollywood. Todavía no conocía la palabra “reaccionaria”. 

La profesora me
miró embelesada. Ella pensaba lo mismo. Las chichas de la clase horrorizadas. Ellas adoraban la película. Siempre recordaré esas miradas. El caso es que, exceptuando un extraño oasis entre los sesenta y los setenta, Hollywood ha sido siempre eso: La Cenicienta o Pigmalión y Galatea.

Inicialmente la película iba a ser un drama realista y concienciado sobre la prostitución en Los Ángeles. Vivian era adicta a la coca y ahorraba dinero para ir a Disneyland, donde acababa la película.

La puta cocainómana y su amiga Kit, también puta, viajaban en bus al puñetero parque temático. Pero los despachos ejecutivos decidieron que Pretty Woman sería producida por Touchstone Pictures y distribuida por Walt Disney Studios
Home Entertainment, los patronos del puñetero parque temático.

Y entonces la adicción a la coca cayó, como cayó el lenguaje demasiado explícito. Cayó también el drama y las escenas sexuales del primer guión. Y, gracias a la magia de Disney, Vivian usaba hilo dental y lloraba en la ópera.
 

Escrito por Iván Reguera para Lo mío es el cine de Electroduende.com

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Si la gente la ve es porque es buena o porque es mala?

Mike Medianoche dijo...

Pues deberían hacer un remake con la historia original no? Sería un concepto tan grande. O a la española, y que en lugar de a Disneyland quisiera ir a Terra Mítica, y que la prostituta la encarnase Candela Peña, que es la que siempre hace de puta nacional.

Bosco dijo...

Sí, y dirigida por Iciar Bollain. Te doy mi ramo.